DE HÉROES Y ANTIHÉROES

Hace décadas que nuestra cultura ha roto los moldes de determinados personajes arquetípicos de ficción. Los “buenos” no siempre son ejemplos de incuestionable virtud y principios ni su comportamiento es intachable. A menudo emplean métodos poco éticos y sus valores son dudosos, como los de Harry el Sucio o Dexter. Del mismo modo, los “malos” ya no suelen cometer crímenes por ambición personal o por simple crueldad y malicia. A veces existe alguna motivación por la que se podríamos llegar a justificar sus actos, como en el caso de Mr. Freeze. Hay incluso quien emplea el término antivillano para referirse a éstos últimos.

Es cierto que siempre ha habido excepciones, ¿son Fausto y Don Quijote héroes poco ortodoxos?, pero este fenómeno se da de forma notable desde mediados del siglo XX. Algunos lo achacan a la crisis de valores que supuso la Posmodernidad a raíz de acontecimientos históricos tan impactantes como las dos Guerras Mundiales, el surgimiento de los fascismos o el crack del 29. Sea como sea, hace tiempo que no todo es blanco o negro, sino que existen los grises. Los especímenes perfectos como Superman están en peligro de extinción, mientras se multiplican los Sam Spade y los Spiderman con todos sus defectos, sus problemas cotidianos.

Antes de proseguir con el tema, es necesario hacer algunas aclaraciones. La Real Academia de la Lengua Española define al antihéroe como “personaje destacado o protagonista de una obra de ficción cuyas características y comportamientos no corresponden a los del héroe tradicional”. Y si consultamos ese mismo diccionario una cuantas páginas más adelante, nos dirá que un héroe es un “varón ilustre y famoso por sus hazañas o virtudes¹” o también “hombre que lleva a cabo una acción heroica”. En algunas ocasiones se confunde el antihéroe con el antagonista o incluso con el villano. Un antihéroe es un héroe distinto, peculiar, pero no deja de ser un héroe.

Aunque ya he citado ejemplos del mundo del cine, de la televisión o del cómic, es en la literatura fantástica del siglo XX donde encontramos algunas de las mejores muestras del hoy ya consolidado arquetipo del antihéroe. Centraré el análisis en los personajes principales de dos de los autores más destacados de este género literario. Se trata de Frodo Bolsón, protagonista de “El Señor de los Anillos” de J.R.R. Tolkien y de Élric de Melniboné de la saga del mismo nombre creada por Michael Moorcock.

Frodo Bolsón es un hobbit que, aparte de tener un tío aventurero llamado Bilbo, disfruta de una vida tranquila y apacible en uno de los lugares más bucólicos de la Tierra Media: la Comarca. Apenas supera el metro de altura, su fuerza no es prodigiosa y sus habilidades no van más allá de tareas domésticas o del campo. Es decir, no tiene el poder físico de Hércules, ni la inteligencia o la astucia de Ulises, ni es un gran mago como Gandalf. Es un joven normal y corriente de la raza más humilde y pacífica. Sin embargo, es el protagonista principal de “El Señor de los Anillos” y quien tiene la misión más importante: destruir el Anillo Único arrojándolo a los fuegos del Monte del Destino en Mordor para así acabar con Sauron, el Señor Oscuro.

Por su parte, Élric VIII es el último emperador de Melniboné, una antaño gloriosa civilización que se derrumba en un mundo donde las nuevas y jóvenes naciones van adquiriendo protagonismo.  Élric abandona su trono para viajar por las tierras más allá de su isla natal, explorando los reinos humanos emergentes y viviendo toda clase de aventuras. El Lobo Blanco, como así es conocido por su albinismo, es un poderoso hechicero cuya condición de emperador de Melniboné le permite disponer de numerosos pactos ancestrales con dioses, demonios y otros seres fantásticos. Hasta aquí todo ideal. El problema es que Élric, enfermo crónico y de gran debilidad física, necesita de drogas y de la fuerza y vitalidad que le proporcionan su espada-demonio, Portadora de Tormentas, para mantenerse en pie. Además, sus constantes tratos con dioses y demonios, a los que obliga a cumplir sus juramentos o a obedecerle mediante el uso de magia negra, le harán ganarse la enemistad de más de uno de estos poderosos adversarios que intentarán siempre poner trabas a sus planes. Todo esto provocará una especie de maldición por la que sus seres queridos irán muriendo, directa o indirectamente, por su culpa².

Me interesaba contraponer estos dos antihéroes pues son el estandarte de dos bandos enfrentados dentro de la literatura fantástica: seguidores de Moorcok contra seguidores de Tolkien. En 1978 Michael Moorcock publicó un artículo titulado Epic Pooh, un estado de la cuestión sobre fantasía épica en el que Tolkien es el principal objeto de críticas. Esto ha generado una corriente de debate entre los fans de ambos autores. Una de las mejores críticas a este artículo se encuentra en una web imprescindible para los amantes del género: The Cimmerian. Os recomiendo ambas lecturas y que cada uno saque sus conclusiones. Mi humilde opinión: la envidia es muy mala.

De entre los que conozco Frodo el personaje que mejor representa al antihéroe. Como ya he comentado antes, no reúne ninguna característica física (fuerza, velocidad, resistencia), cualidad (liderazgo, carisma) o poder especial para llevar a cabo su misión. Esto es más grave todavía en un género como la fantasía épica. Me explico. En los spaghetti westerns de Sergio Leone, Clint Eastwood interpretaba al antihéroe que se enfrenta a otros pistoleros como él. Podían ser más numerosos, sí, pero eso es lo peor que le podía pasar. Sin embargo, el pobre Frodo tiene que vérselas con arañas gigantes, Nazgûl, ejércitos de orcos y hombres del este, por citar sólo algunos ejemplos. Por ello, su incapacidad para destacar en nada, aparte de ser buena persona, hace que a menudo el éxito de su misión penda de un hilo.

Pero el factor clave que eleva a este pobre hobbit sobre el resto de antihéroes de ficción es precisamente el hecho de que fracasa. Creo que no se suele hacer demasiado énfasis en esto, pero Frodo falla en su misión de destruir el anillo y falla también a la hora de cumplir las expectativas del tema principal de su relación con Sam: la amistad, la confianza y la lealtad. Recordemos que prefiere creer al traicionero Gollum antes que a su mejor amigo y que obliga a su fiel escudero a que se vuelva a casa, precisamente cuando más le hubiera necesitado.

Finalmente, Frodo sucumbió a la corrupción y fue incapaz de destruir el Anillo Único

Efectivamente, el Anillo Único acaba siendo destruido. Pero en el momento clave, Frodo no fue capaz de arrojarlo al Monte del Destino. Fracasó como lo hizo Isildur en su día. Las consecuencias podrían haber sido tan nefastas como la supervivencia y el triunfo del mal. Él ya se lo había puesto para hacerse invisible y poder huir para, tal vez, convertirse en un nuevo Gollum. Pero entonces éste apareció y se lo arrancó del dedo. Fue tras un forcejeo al borde del precipicio por ver quién se quedaba con el “tesoro” (ambos luchaban por lo mismo, ninguno tenía intención de destruirlo), cuando Gollum se precipitó casi accidentalmente con el anillo, lo que supuso el fin de ambos. En defensa de Frodo cabe decir que probablemente ningún otro personaje hubiera conseguido llevar el Anillo Único tan lejos sin sucumbir a su corrupción. Pero eso no quita que no fuera capaz de llevar a cabo la misión que se le había encomendado, que era destruirlo.

Así pues, a modo de conclusión, Frodo no sólo carece de las características y comportamientos del héroe tradicional, sino que además fracasa en su misión y le falla a su mejor amigo. Por este motivo, él es para mí el antihéroe por excelencia. Lo más curioso de todo, es que no podemos evitar tener simpatía por él y la sensación de que es un auténtico héroe. Y para mí ése es el gran secreto de Tolkien. Sus héroes no lo son por las gestas que llevan acabo, sino por intentarlo una y otra vez sin rendirse y por luchar todo lo posible para conseguirlo. Héroe es quien lo intenta sin desfallecer, aunque no lo consiga. Una muestra más de la genialidad de este escritor sudafricano.

NOTAS:

(1) La definición de heroína es “mujer ilustre y famosa por sus grandes hechos”. Es decir, que si el héroe masculino destaca por sus hazañas y virtudes, la heroína sólo lo hace por sus hazañas. Alguien en la Real Academia se merece un tirón de orejas.

(2) El personaje de Élric de Melniboné se asemeja en muchos aspectos al de Túrin, creado por Tolkien para el relato de “Los hijos de Húrin”. Ambos antihéroes son herederos al trono de sus reinos, tienen relaciones con mujeres de su familia, provocan la muerte de amigos y amantes sin pretenderlo y van armados con espadas negras que hablan y que acabarán con sus vidas.

Tolkien reconoció en una carta a su editor que la principal influencia en la creación de Túrin fue el héroe mitológico Kullervo. Ambos están malditos, siendo niños fueron apartados de sus familias, en su infancia un cuchillo fue muy importante para ellos, mantuvieron relaciones incestuosas con sus hermanas y preguntaron a sus espadas si les matarían y, tras la respuesta afirmativa de éstas, se suicidaron arrojándose sobre ellas. Sin embargo, a la hora de hablar de los orígenes de Élric, Moorcok se contradice en dos publicaciones distintas que él mismo hizo en un foro de su web. Realizó la primera en 2004 (es el comentario número 17 que podéis leer en este enlace), que aparece citada en la wikipedia, donde confirma que en el colegio le leyeron la Kalevala, poema donde aparece Kullervo. Sin embargo, he encontrado otra intervención suya del 2006 (es el comentario número 5 de este otro) donde niega haber conocido dicho relato antes de crear el personaje de Élric de Melniboné. Justifica las numerosas similitudes afirmando que cree que los escritores a veces coinciden en las mismas ideas y que en todos ellos hay unos ecos que se materializan en ciertas ideas e imágenes. Curioso. Que cada uno piense lo que quiera.

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5 respuestas a DE HÉROES Y ANTIHÉROES

  1. Jordi dijo:

    Hola Fernando!

    M’agrada molt la temàtica del teu blog i les teves estimulants dissertacions sobre èpica i fantasia. Sis-plau continua escrivint, prometo ser lector habitual de tot el que publiquis.

    Demanes opinions, aquí ve la meva :-)
    Per mi Frodo no és un antiheroi. Frodo és realment un heroi al 100%. Té un únic moment de debilitat, enverinat per un anell que ni els més poderosos de la seva època podrien haver superat: ni Gandalf, Elrond, Galadriel, etc podien aguantar una mil.lésima part del que suporta Frodo. Ell no només ho suporta tot, sinó que fins a l’últim precís moment que l’anell, conscient de la seva imminent mort, es resisteix, aconsegueix allò que ningú abans havia aconseguit, doblegar l’anell únic fins a gairebé la seva extinció.
    Per mi el veritable antiheroi del senyor dels anells és Gollum:
    heroi perquè és ell realment qui salva al mon del senyor obscur Sauron. Antiheroi perquè ho fa inconscientment (o potser no del tot). De fet és el mateix Frodo el qui perdona a Gollum la vida.

    Un altre model d’antiheroi per antonomàsia per mi és el Sr. Darth Vader. Realment les profecies eren certes: ell torna l’equilibri a la força eliminant a l’emperador i salvant al seu inexpert fill Luke Skywalker, encara un aprenent al seu costat. Això sí, abans s’ha carregat tots els Jedi que existien en el pas de la república a l’imperi.

    Estic amb tu, ni blancs ni negres, realment el gris és el color més interessant :-)

    • Fernando dijo:

      Hola Jordi. Gracias por esta interesante reflexión que introduce nuevos matices al debate. Estoy totalmente de acuerdo contigo en el inmenso mérito de Frodo. Nadie hubiera llegado tan lejos, ni los más poderosos, puesto que los anillos de poder parecen corromper con facilidad a este tipo de personajes. Sólo alguien con la inocencia, la bondad y la fortaleza mental de este valiente hobbit podía conseguirlo. Magnífico también el ejemplo de Darth Vader, que después de todas las fechorías que cometió consigue redimirse con su sacrificio final. Entender que el gris es posible y, a menudo, recomendable es la clave para un mundo mejor.

      Anoche cené con unos amigos que consideraban había sido muy duro con Frodo. Después de tu comentario y el suyo tal vez conviene que aclare algunos puntos ya que no era esa mi intención, al contrario.

      Un antihéroe es un subtipo de héroe, más “imperfecto” que el tradicional. Ambos tienen los mismos objetivos que guían sus acciones: hacer de este mundo un lugar mejor. La diferencia reside en el grado en que representan las características, valores y conductas de la cultura a la que pertenecen. Aristóteles dijo sobre dos de los grandes trágicos griegos “Sófocles representaba a los hombres tal y como deberían ser, Eurípides representaba a los hombres tal y como son”. Eurípides hizo especialmente humanos e imperfectos a muchos los grandes héroes y heroínas de la mitología griega que con Esquilo y Sófocles eran modelos de los valores de la polis a los que todo buen ciudadano debía admirar e imitar. Estas innovaciones eran demasiado revolucionarias incluso para una sociedad conservadora como la Atenas del siglo V aC. lo que provocó que las obras de Eurípides con frecuencia quedaran últimas en las competiciones celebradas durante las grandes Dionisias.

      En las últimas décadas, la trayectoria en nuestra cultura es la contraria. Los héroes intachables como Superman o el Capitán América han perdido popularidad porque los vemos muy alejados de nuestra realidad, demasiado perfectos. En cambio, nadie puede evitar sentirse identificado con el pobre Peter Parker que, para llegar a fin de mes y pagar el alquiler, vende al periódico donde trabaja fotos de él mismo como Spiderman deteniendo delincuentes. En este mismo sentido, dudo que series policíacas como Los Hombres de Harrelson o Los Intocables de Eliot Ness que cosecharon grandes éxitos hace 40 o 50 años tuvieran hoy la misma aceptación puesto que actualmente nos interesan más series como The Wire o The Shield.

      Siguiendo con las puntualizaciones que deseaba hacer, un héroe épico tradicional, aunque no de ficción, según los cánones de la cultura occidental sería el rey Leónidas en “300″: un guerrero implacable, fuerte, valiente, leal, carismático, íntegro, un líder que domina a la perfección todo lo relacionado con la guerra. Sin embargo, dudo que Frodo pueda ser considerado como tal ya que, aparte de la bondad y la voluntad de hacer el bien, no cumple con ninguna de las expectativas de este arquetipo de personaje.

      Igual que de un héroe esperamos que tenga unas características muy concretas, del antihéroe simplemente esperamos que no las tenga. De hecho, cuantas más le falten, mejor: más humano será, más nos identificaremos con él, más comprensivos seremos con sus debilidades y sus carencias. Aunque Frodo actúa con buena voluntad y con intención de hacer el bien, eso no es suficiente para considerarle un héroe, ya que por sus circunstancias y características su perfil es el de antihéroe.

      Por simpático que nos parezca el personaje y por meritorio que sea haber llevado el Anillo Único hasta las entrañas del Monte del Destino, Frodo fracasa al sucumbir finalmente a la corrupción. Esto es así, por justificado y por comprensible que sea. Tolkien así lo quiso, no fue casual. Los enfrentamientos con Sam se producen especialmente a lo largo de “El Retorno del Rey”. Estos enfrentamientos son a los dos niveles en que Frodo fracasa: como encargado de portar el anillo y destruirlo y como amigo que debe corresponder a la lealtad, fidelidad y confianza que le demuestra Sam a cada segundo. Cada vez vemos a un Frodo más apegado al anillo: le llama “tesoro” y está a punto de matar a Sam en Osgiliath en un momento de enajenación, por poner dos ejemplos. Eso no es un buen síntoma. También le vemos progresivamente simpatizar más con Gollum pues a ambos les une un lazo tan fuerte como ser criaturas que han llevado una carga tan dolorosa y pesada, aparte de Sauron, por supuesto. Sólo el uno al otro puede comprenderse y hacerse compañía en la soledad de esa condena. En varias ocasiones reprende a Sam por desconfiar de su guía y, finalmente, en la ascensión hacia Cirith Ungol Frodo sucumbe a los engaños de Gollum y obliga a Sam a marcharse de su lado.

      Tolkien también dispuso que Frodo no tuviera posibilidad de redención posterior a su fracaso, a diferencia de Boromir a quien concedió la oportunidad de dar su vida por Sam y Merry cuando eran perseguidos por los Uruk-hai en Amon Hen. Su redención se halla en la titánica hazaña de haber llevado el Anillo Único al Monte del Destino. No hay nada que perdonar y se le otorga la mayor de las recompensas: viajar a las Tierras Imperecederas. Eso es lo que hace a Frodo un personaje tan grande y original.

      En mi opinión lo que distingue a los “buenos” (héroes o antihéroes) de los “malos” (villanos o antivillanos), no es el resultado accidental de sus acciones, sino la intencionalidad consciente de sus acciones y el objetivo final que persiguen. Por este motivo, Gollum no puede ser considerado un héroe. Su objetivo es quedarse el Anillo Único y evitar que sea destruido, lo que aseguraría la supervivencia de Sauron quien podría volver a capturarle y recuperarlo. Las acciones que va a llevar a cabo para tal fin es ganarse la confianza de los hobbits y traicionarlos y provocar su muerte cuando la ocasión sea propicia. Por todo esto, entraría en la categoría de los “malos”. El hecho de que accidentalmente el Anillo Único se destruyera por su culpa no le hace pasar al otro bando, puesto que jamás fue su intención ni hizo nada para ello. Es como si el coche en el que viajan los gángsters de una película tuviera un reventón y callera por un barranco y consideráramos que el miembro de la banda que conducía es un héroe porque ha acabado con todos los malos.

      Todo esto son sólo mis opiniones, así que si tú Jordi o cualquier otra persona no está de acuerdo, quiere ampliar o corregir información o simplemente dar su puento de vista, os lo agradeceré.

  2. @Javiviendo dijo:

    Por lo general, estoy de acuerdo con lo que dices sobre Frodo, aunque es necesario matizar:
    1) En el libro, Frodo no obliga a Sam, fiandose más de Gollum. Eso es un recurso cinematográfico de Jackson.
    2) Tampoco existe tal pelea en Osgiliath entre Frodo y Sam, más que nada, porque en el libro no llegan a tal paraje.
    3) En las grietas del Destino, es cierto que Frodo sucumbe al Anillo, pero es Gollum quien, extasiado, tropieza y cae solo. Poco despues, cuando Frodo vuelve a ser el mismo, se alegra y perdona a Gollum, recordando las palabras de Gandalf, acerca del destino que posiblemente Gollum tendría que cumplir.

    En definitiva, me parece que aqui se habla de Tolkien, sin haberlo leido. Dios me libre de parecer entendido, solo es que apenas hace 10 minutos, he terminado tal capitulo del libro, profundamente conmovido.
    Un saludo.

  3. Anónimo dijo:

    Hola Javiviendo,

    Gracias por tu comentario. Lo cierto es que tengo el blog abandonado, pero aún me siguen llegando alertas.

    El tema principal de la entrada es la noción de héroe/antihéroe en nuestra cultura contemporánea y el caso de Frodo es sólo un ejemplo alrededor del cual vertebrar el debate. Las referencias que se hacen son, efectivamente, a las películas. Las múltiples diferencias que hay entre el libro y las películas (si Sam, Frodo y Gollum fueron liberados en la cueva o en Osgiliath, si cuando capturan a Gollum los montaraces le tratan bien o mal, si cuando Faramir interroga a Gollum está presente Frodo o no, si Faramir ve el anillo o no, etc.) no tienen excesiva importancia ni para el tema del blog ni para el sentido general de El Señor de los Anillos.

    No dejes que el árbol te impida ver el bosque o, dicho de otro modo, si el dedo señala a la luna, observa la luna y no te fijes en el dedo. Hubiera sido más productivo y más interesante un comentario por tu parte dando tu opinión sobre el tema central y no criticarnos (constructivamente, no lo dudo) argumentando que hablamos de un tema sin conocimiento sólo porque hacemos referencia a las películas y no a los libros. Siendo así, entiendo que la crítica es extensiva a Peter Jackson y créeme que en ambos casos estás equivocado.

    Un saludo,

    Fernando

  4. Kai Bleu dijo:

    Excelente análisis. Felicidades :)

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